La animación en el cine
Desde la antigüedad, la ilusión del movimiento a través de las ilustraciones realizadas ha sido una práctica constante, la cual se puede evidenciar en pinturas rupestres y civilizaciones como la egipcia, la griega o la china, especialmente esta última con su teatro de sombras chinescas. Si bien el cine surgió en el año 1895, la animación en este arte llegó 10 años más tarde, cuando Segundo de Chomón filmó El Hotel Eléctrico en 1905.
La animación es la técnica que permite visualizar y otorgar movimientos a cualquier tipo de gráficos, dibujos, ilustraciones, figuras, recortes, objetos, personas, imágenes digitalizadas…, es decir, se aplica a todo aquello que la creatividad requiera. En el cine se utilizan imágenes reales, por lo general 24 imágenes o fotogramas proyectadas en un segundo, lo que permite al ojo humano asociarlo y visualizar el movimiento real. En cambio, en el cine de animación se construye un movimiento inexistente que, a partir de la elaboración o creación de fotogramas de 24 hasta 8 imágenes por segundo, hace posible animar o darle movimiento a cualquier material u objeto.
En la última década la industria de la animación ha ido creciendo exponencialmente, y un buen ejemplo de ello es la compañía Pixar Animation Studios, una de las grandes productoras del cine de animación en el mundo. También en Latinoamérica han ido surgiendo varias propuestas de este género, como por ejemplo Metegol, película argentina con animación en 3D, en cuyo equipo técnico colaboró el ecuatoriano Juan Cevallos.
◗ En las siguientes imágenes marca con una X las producciones animadas.
