Los títeres tienen su espacio en el arte escénico de Cuenca
En Cuenca, al preguntar a los “titiriteros” qué significado tiene el utilizar este tipo de muñeco articulado, pues se presentan diversos comentarios que van desde la creatividad, la elaboración, la puesta en escena, la imaginación, etc.
En la ciudad, cada vez se pueden observar más grupos o colectivos de arte escénico relacionado con los títeres que, en los últimos diez años, se han ganado su espacio a través de aquellos que les han dado una vida, una historia.
El Teatro de las Cloacas, Gato Rojo, el Colectivo Harapos, Teatro IMAY, Teatro Sariri y el Colectivo Barojo son algunos de los grupos cuencanos cuyas obras tienen como protagonistas a los títeres.
Emilia Acurio, master en artes en teatro, al preguntarle el por qué de ser un titiritero, dijo: “Siento que los muñecos tienen su propia alma. Es superlindo tomar un muñeco y sentir el personaje que está allí. A mí, al menos, me llama la atención construir un personaje a partir de un objeto”. Emilia es fundadora de Teatro IMAY, un grupo y un espacio en donde los títeres cobraron vida mediante historias que no tienen malos ni buenos, ni princesas, ni personajes relacionados con los cuentos tradicionales.
Lo que sí tienen son figuras de niños, niñas, adultos o monstruos que no hacen daño y guardan relación con tramas que tratan de hacer reflexionar a los espectadores. Un ejemplo de esto es la historia en la que se narra la importancia de cuidar el agua.
“Siempre se busca que sean historias que cuenten realidades y que puedan generar un movimiento en los niños y niñas… la idea es generar una reflexión, que los infantes puedan cuestionar”, agregó Emilia.
Para los titiriteros, además de ser un medio para acercarse al público, el títere es un objeto maleable.Los muñecos, a diferencia de un personaje real, pueden doblarse, estirarse; pueden “volar” o trepar paredes; tienen la capacidad de adaptarse a lo que busca la persona que está detrás de ellos. “Uno trata de jugar con el imaginario. Y lo que decíamos nosotros, de lograr el teatro de lo imposible. El títere es capaz de hacer lo que el humano no puede”, opinó Mauricio Pesántez, quien fundó Gato Rojo.
Para reconocer y compartir el trabajo de los titiriteros de Cuenca, el Colectivo Barojo, a través de su Fiesta de las Artes Escénicas, organizó una exhibición museográfica de los títeres elaborados por los grupos de teatro.
“Lo mejor de esto es ver la unión de los colectivos que están dedicados a los títeres, de ver cómo se comparten los conocimientos, de ver lo que les ha funcionado, de las técnicas usadas”, explicó Dayra Vázquez, quien se puso en contacto con los grupos invitados a la exhibición.
Con todo lo exhibido y contado, aquellos que están vinculados con las artes escénicas cada vez afianzan una conclusión: que los titiriteros y sus títeres llegaron para quedarse en Cuenca.
(Diario El Mercurio, 2023)
